viernes, 28 de noviembre de 2014

No es amor..

Soy de esas personas que no dicen te amo y que no espera que se lo digan.. porque pretende que el amor sean mas gestos que palabras al viento.

Me di cuenta lo que sentía por vos cuando me hacia feliz un mensaje tuyo, cuando me tomaba el tiempo de escribirte por la mañana, cuando el tiempo que pasábamos juntos era el mas valioso del dia, cuando nuestras llamadas telefonicas duraban horas, cuando darte un regalo inesperado te robaba una sonrisa. Cuando el amor que sentías por mi era un beso inesperado.
Cuando todos estos pequeños gestos eran importantes, eso era amarte, cuando lo inesperado te hacia sonreír, cuando las ganas de vernos eran mas importantes que la rutina. El no dormir con tal de vernos no era importante, donde cinco minutos más se hacían eternos.

Por todas esas cosas se que te ame y te amo, pero en el camino se que mi sentimiento fue inversamente proporcional al tuyo... sé que mientras mas te priorizaba menos importante era yo.
Hoy ya casi no nos vemos, el trabajo se volvió mas importante que cinco minutos juntos, dormir es mejor plan que salir conmigo, pero no mejor plan que salir con tus amigos.
Llamarme es algo que quedo en el olvido, como las visitas inesperadas y los cinco minutos a solas.  Lo divertido ya no es estar conmigo a solas, porque si no hay un mundo de gente no es divertido.

Será que en algún momento me dejaste de querer y yo no me quise dar cuenta, porque el amor que sentía por vos podía ser de los dos...

Lo importante en el amor es coincidir.

lunes, 27 de octubre de 2014

Sarah

Sarah era este personaje de contextura pequeña, pelo rojo como la sangre y ojos azules muy intensos, piel casi transparente. En su antebrazo izquierdo llevaba el numero que los alemanes le habían tatuado a su abuelo.
Desde pequeña sus padres le habían dicho que el día en que nació casi se divorcian, porque no había colorados en la familia. Cuando tuvo la capacidad de entender le dijeron que era colorada por un gen recesivo, que en alguno momento ya no quedarían mas como ella, Lo que la hacia sentir apenas única en un mundo llego de gente diferente.
Había pasado 25 años de su vida viendo gente por la calle que se agarraba un huevo cuando la veía o una teta justo cuando pasaban por su lado, gente que le decía disimuladamente yeta.

Su madre con asidua continuidad se encargaba de recordarle lo horrible que le quedaba el aro en la nariz y los número negros en el antebrazo -: eso es algo que hay que olvidar.
Siempre lo mismo, ella no se cansaba de explicarle que solo era para recordar a su abuelo y recordar siempre a todo el mundo que los crímenes de lesa humanidad no se pueden permitir, que la lucha debe continuar hacia los verdaderos culpables, que no hay que olvidar.
El abuelo tuvo suerte, pero cuantos otros no volvieron. Solo por tener una religión diferente, solo por creer en otro dios.
Sarah ya no creía en Dios, la generación anterior a ella tampoco, su madre Francesa se había casado con un ateo Argentino.
Como podría creer en algo que no podia ver y mas importante de todo como podría depositar su confianza en algo que dejo morir a tantas personas, que deja que mueran tantas personas a diario. Muchas preguntas, pocas respuestas, a si era la vida de Sarah

miércoles, 23 de enero de 2013

domingo, 4 de noviembre de 2012

Dios no existe me dijo papá cuando tuve la capacidad de comprender.. es solo la justificación a lo que el humano no puede explicar..

jueves, 4 de octubre de 2012

miércoles, 23 de mayo de 2012

la ultima

Ese ultimo momento en el cual decidimos agarrar las bicicletas y salir a dar una vuelta por el pueblo.
El fresco en la cara indicador de que el verano llegaba a su fin, nos acompaño todo el recorrido.
Íbamos por las calles desoladas a penas iluminadas, por las luminarias y la luna. A medida que nos acercábamos al lago la brisa iba tornándose más fría, se escuchaban la olas golpear la costa. Entonces doblábamos en la ultima esquina y volvíamos a alejarnos del agua.
Nuestras charlas ya no las recuerdo. solo sé lo mucho que me enamoraba de vos cada palabra que decíamos, cada momento que pasábamos. Era seguir descubriéndote, amándote.. Reíamos y todo parecía perderse en la noche, a lo lejos cada tanto se escuchaba un perro ladrar.
Es uno de los mejores recuerdos que tengo de ti. Lo que no me deja pensar en otra cosa, solo que esa fue la ultima vez que fui al pueblo. Fue nuestra ultima vez juntos ahí. Te extraño, en momentos como este, que estoy a horas de partir hacia allí. Solo pienso en vos y en las muchas historias que nos vio juntos.

sábado, 12 de mayo de 2012

Me encontraba entre un montón de gente caminando por un estrecho sendero de  piedritas rojas.
Las mujeres lloraban, mi papá acompañaba a mi "casi hermana" yo caminaba detrás de la masa de gente.
El roció de la mañana humedecia mis zapatitos negros. Estaba comenzando el invierno, estaba soleado, los árboles en su mayoría no tenían hoja, solo algunas que todavía no se habían enterado que era hora de decir adiós.
Ahí estaba yo parada en la parte de atrás con las manos metidas en los bolsillo de mi abrigo. Mirando a la gente que tenia lentes oscuros y pañuelos en las manos.
La gente lloraba y pedía rezar, yo me apartaba cada vez más del circulo, hacían gestos católicos y pedían a la virgen madre. Pensaba en el rito social que significaba y la dolencia de la gente, esperando que no me tocara hasta dentro de mucho.
En momentos como estos no se que decir ni que hacer, solo fui para estar. Cuando pasan estas cosas digo que uno se va pero otro llega.
Pusieron flores y la dejaron descansar en paz.